Por Eduardo Galeano
Julio
26
…
En
la gran isla de Borneo, los gatos comían a las lagartijas, que comían a las
cucarachas, y las cucarachas comían a las avispas, que comían a los mosquitos.
El DDT no figuraba en el menú.
A mediados del siglo veinte, la
Organización Mundial de la Salud bombardeó la isla con descargas masivas de
DDT, para combatir la malaria, y aniquiló los mosquitos y todo lo demás.
Cuando las ratas se enteraron de que
también los gatos habían muerto envenenados, invadieron la isla, devoraron los
frutos de los campos y propagaron el tifus y otras calamidades.
Ante el imprevisto ataque de las ratas,
los expertos de la Organización Mundial de la Salud reunieron su comité de
crisis y resolvieron enviar gatos en paracaídas.
En estos días de julio de 1960, decenas de
felinos atravesaron el cielo de Borneo.
Los gatos aterrizaron suavemente,
ovacionados por los humanos que habían sobrevivido a la ayuda internacional.
Fuente:
Galeano, E. (2012), Los hijos de los días, Siglo Veintiuno, Buenos Aires.