Por Eduardo Galeano
1973
Miami
…
El
baño de sangre de Chile provoca bronca y asco en el mundo entero, pero en Miami
no: una jubilosa manifestación de cubanos exiliados celebra el asesinato de
Allende y de todos los demás.
Miami se ha convertido en la ciudad cubana
más populosa después de La Habana. La calle Ocho es la Cuba que fue. En Miami
ya se han apagado las ilusiones de derribar a Fidel, pero circulando por la
calle Ocho cualquiera regresa a los buenos tiempos perdidos.
Allí mandan banqueros y mafiosos, todo el
que piensa es loco o peligroso comunista y los negros no se han salido de su
lugar. Hasta el silencio es estridente. Se fabrican almas de plástico y
automóviles de carne y hueso. En los supermercados, las cosas compran a la
gente.
Fuente:
Galeano, E. (1986), Memoria del fuego 3 EL SIGLO DEL VIENTO, Siglo Veintiuno, Madrid.
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