Lo más leído la última semana

Mostrando entradas con la etiqueta Subcomandante Marcos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Subcomandante Marcos. Mostrar todas las entradas

11/1/08

Un nuevo mundo

Por Subcomandante Marcos
La transformación de una realidad no es tarea de un solo actor, por más fuerte, inteligente, creativo y visionario que sea. Ni solos los actores políticos y sociales, ni solos los intelectuales pueden llevar a buen término esa transformación. Es un trabajo colectivo. Y no sólo en el accionar, también en los análisis de esa realidad, y en las decisiones sobre los rumbos y énfasis del movimiento de transformación.
Cuentan que Miguel Ángel Buonarroti realizó su “David” con serias limitaciones materiales. El pedazo de mármol sobre el que trabajó Miguel Ángel era uno que ya había sido empezado a trabajar por alguien más y tenía ya perforaciones, el talento del escultor consistió en hacer una figura que se ajustara a esos límites infranqueables y tan restringidos, de ahí la postura, la inclinación, de la pieza final. …
De la misma forma, el mundo que queremos transformar ya ha sido trabajado antes por la historia y tiene muchas horadaciones. Debemos encontrar el talento necesario para, con esos límites, transformarlo y hacer una figura simple y sencilla: un nuevo mundo.
Vale de nuez. Salud y no olvidéis que la idea es también un cincel.
Desde las montañas del Sureste Mexicano
Subcomandante Insurgente Marcos
México, abril del 2000
P.D. ¿Alguien tiene un martillo a la mano?
Fuente: Marcos, S. (2001), Marcos la dignidad rebelde, Cybermonde, Valencia.

9/1/08

El EZLN

Por Subcomandante Marcos
En su furor hegemónico, la mundialización se apodera de elementos culturales y pretende homogeneizar el planeta en su conjunto, con toda la seducción de que es capaz, el American Way of Life, el modelo de vida de Estados Unidos, que es el que se presta mejor. Haciendo esto, el objetivo que se busca es el de cambiar los criterios para valorar una sociedad. ¿Qué valoraba hasta ahora una sociedad, una civilización? ¿Cuáles eran sus criterios de belleza, de creación, se sabiduría, de ética, de justicia, de moral, de honestidad…? Pues bien, a partir de ahora los valores del mercado –la rentabilidad, el beneficio, la eficacia– se imponen por todas partes y reemplazan a los demás. Presiden las decisiones de los gobiernos, rigen el funcionamiento de las familias, se imponen en la escuela, reinan en los medios de comunicación. No se admite que un individuo ocupe un lugar en la sociedad si no es apto para producir y para comprar.
Aunque los indígenas sean los más olvidados y los más pobres de entre los pobres, el EZLN se levantó en armas para reclamar la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos, y no sólo para los indígenas. No queremos ser independientes de México, queremos ser indios mexicanos. El EZLN se organizó como un ejército y respeta todas las disposiciones internacionales para ser reconocido como tal. Siempre hemos respetado las convenciones internacionales y las leyes de la guerra. Hemos declarado formalmente las hostilidades, llevamos uniformes, grados e insignias identificables y respetamos a la población civil y a los organismos neutrales. El EZLN posee armas, está dotado de una jerarquía y de una disciplina militares, pero no practica el terrorismo ni cometió nunca ningún atentado. El EZLN lucha para que ya no sea necesario ser clandestino ni ir armado para pedir democracia, justicia y libertad. Por eso decimos que luchamos para desaparecer. Creemos que quien conquista el poder por las armas no debiera gobernar nunca, puesto que se arriesga a gobernar por las armas y por la fuerza. Quien recurre a las armas para imponer sus ideas es porque tiene ideas realmente muy pobres.
Nos definimos como un movimiento rebelde que exige cambios sociales. El término “revolucionario” no es apropiado, porque todo dirigente o movimiento revolucionario tiende a querer convertirse en dirigente o actor político. Mientras que un rebelde social nunca deja de ser un rebelde social. Un revolucionario siempre quiere transformar las cosas desde arriba, mientras que el rebelde social quiere cambiarlas desde abajo. El revolucionario piensa: tomo el poder, y desde arriba transformo el mundo. El rebelde social se comporta de otra manera. Organiza a las masas y desde abajo, poco a poco, transforma las cosas sin plantearse el problema de la toma del poder.
El EZLN es un movimiento insurreccional sin una ideología estrictamente definida. No responde a ninguno de los espacios políticos clásicos: el marxismo-leninismo, social-comunista, castrista, guevarismo, etc. Creemos que los movimientos revolucionarios, cuanto más revolucionarios sean, más arbitrarios son en el fondo. Lo que debe hacer un movimiento armado es plantear un problema –falta de libertad, imperfección democrática, desaparición de la justicia– y acto seguido desaparecer. Como estamos intentando hacer actualmente.
Nuestro objetivo, lo decimos a menudo, no es conquistar el poder. Sabemos que el lugar del poder está vacío a partir de ahora. Y que la lucha por el poder es una lucha por la mentira. Lo que hay que hacer en la época de la mundialización es construir una nueva relación entre el poder y los ciudadanos. Si se firma la paz, el EZLN dejará de hacer política como hasta ahora. Haremos política de otro modo, sin pasamontañas, sin armas pero al servicio de los mismos ideales. Porque hemos aprendido que somos una especie de espejo y que reflejamos, a nuestra manera, otros movimientos de resistencia en todo el mundo. Por eso nos sentimos solidarios con otras luchas. Como, por ejemplo, la de los homosexuales y lesbianas, que han sufrido todo tipo de persecución y de discriminación. O la de los emigrantes, contra los cuales se edifican dispositivos racistas por todos lados. Quieren que las personas renieguen de sus particularidades, el color de su piel, su origen o el país donde nacieron. Quieren hacerles sentir que haber nacido así, con ese color o en ese sitio es un crimen. Y que deben ser castigados por eso.
Fuente: Marcos, S. (2001), Marcos la dignidad rebelde, Cybermonde, Valencia.