Por Eduardo Galeano
Mayo
8
…
Es
famoso en el mundo este monstruo diabólico, de fauces abiertas y dientes
rompehuesos.
Pero el verdadero demonio de Tasmania no
vino del Infierno: fue el imperio británico quien exterminó a la población de
esta isla, vecina de Australia, con el noble propósito de civilizarla.
La última víctima de la guerra inglesa de
conquista se llamaba Truganini. Esta reina despojada de su reino murió en el
día de hoy de 1876, y con ella murieron la lengua y la memoria de su gente.
Fuente:
Galeano, E. (2012), Los hijos de los días, Siglo Veintiuno, Buenos
Aires.
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