9/10/08

Siempre que la moral esté a salvo, la revolución también lo estará

Por Ernesto Che Guevara

Cuando empecé a estudiar medicina la mayoría de los conceptos que tengo como revolucionario estaban ausentes en el almacén de mis ideas. Quería triunfar, como quiere triunfar todo el mundo; soñaba con ser un investigador famoso, soñaba con trabajar infatigablemente para conseguir algo que pudiera estar, en definitiva, puesto a disposición de la humanidad, pero en aquel momento era un triunfo personal. Era, como todos somos, un hijo del medio.



El cuerpo pide a gritos un colchón, pero la voluntad se opone y continúo la marcha.



Yo prefiero ser indio analfabeto a millonario norteamericano.



El entusiasmo depende de la salud y de las circunstancias, ambas me fallan.



La traición sigue siendo patrimonio del ejército



Bueno, he leído bastante a Marx. Es posible que de algún modo lo sea, pero no soy lo que puede llamarse un marxista propiamente dicho. Además no pertenezco a esa clase de hombres que caben dentro del partido comunista, porque mi modo de pensar es diferente a las aberraciones de los dirigentes.



Llamar comunistas a todos los que se niegan a someterse, es un viejo truco de los dictadores



La resistencia pasiva en América Latina no sirve, la nuestra tiene que ser activa.



Cuando el asma me pega duro tengo la costumbre de cavilar.



Los únicos privilegiados en Cuba serán los niños.



Pregunten lo que quieran, pero después escriban lo que se conteste



En los países como Perú el racionamiento se hace diferente, el que tiene dinero compra y el pobre indio se muere de hambre.



Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que después consigue dos carros, que después viola el racionamiento, que después tiene todo lo que no tiene el pueblo.



Es bueno fijar no solamente los principios sino también las personas que los sostienen.



El pueblo está con nosotros, está con nosotros. Está del todo, está un poquito, está casi nada, está en contra, pero está. Nunca no está.



Eso de creer que el socialismo se va a hacer sin el sacrificio de nadie, en medio de la reacción capitalista, eso es un cuento; eso es imposible.



Si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros



Hay que violar algo, de vez en cuando



Sólo se es revolucionario cuando se está dispuesto a dejar todas las comodidades para ir a otro país a luchar



Mis dos debilidades fundamentales estaban satisfechas en el Congo: el tabaco, que me faltó muy poco, y la lectura, que siempre fue abundante.



Las malas palabras, hay que acostumbrarse a usarlas donde se pueda

...

Lo que interesan son hechos; las palabras que no concuerden con los hechos no tienen importancia.



Siempre que la moral esté a salvo, la revolución también lo estará.



Como me gustaría llegar al poder, nada más que para desenmascarar cobardes y lacayos de toda ralea y refregarles en el hocico sus cochinadas.

Fuente: Taibo II, Paco Ignacio, Ernesto Guevara también conocido como el Che, México, Planeta, 2003.

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