9/4/08

Oyes, vamos a hacer una producción de un producto [audio]

Por Subcomandante Marcos



La Magdalena, sentada a su lado, se agarra a su brazo y reposa su cabeza sobre el hombro de Elías.

Algo queda pensando, porque, de pronto, le suelta a Elías:

“Oye Elías, ¿tú has estado con una mujer?”

A Elías se le atraganta el humo del cigarro y se nota que su cuerpo se …[nota] nervioso. Su voz es apenas un hilo cuando responde:

“Errr… bueno, sí, en las reuniones… y los trabajos… y las fiestas… llegan las compañeras… y lo hablamos de la lucha… y de los trabajos… y hablamos… sí… en las reuniones…”

“No te hagas pato Elías, tú sabes de qué estoy hablando”, lo interrumpe la Magdalena.

Si hubiera un poco más de luz, podríamos ver que el rostro de Elías es un semáforo: primero se ha puesto de color rojo, luego amarillo y ahora está adquiriendo un color verde luminoso.

“Errr… Mmh… Errr… ¿O sea que como quien dice lo estás preguntando si he hecho un amor?”

La Magdalena ríe de buena gana al escuchar el modo de Elías para referirse al tener relaciones sexuales.

, dice todavía riendo, pregunto si ya has hecho un amor.

Los colores de Elías siguen ahora el camino inverso: del verde al amarillo y de ahí al rojo.

“Bueno, sí, pero no mero, un poco, o sea que más o menos, apenas…”

La noche es fría, como ésta que caminamos [con el oído y la palabra], pero Elías Contreras, Comisión de Investigación del EZLN, tiene ya la camisola empapada… [de] sudor.

La Magdalena está disfrutando el embarazo de Elías y no hace nada… [para] aliviarlo.

Al contrario, alarga su silencio para que Elías tenga que sostenerse en la palabra…

“Bueno, Magdalena, no te voy a estar mentirando. No muy me acuerdo, de repente sí o de repente no… Pero me acuerdo que lo leí un libro que encontré y que se llama “¿Ya piensas ya en el amor?” y ahí lo miré bien cómo es eso”.

La Magdalena, aunque no es ni hombre ni mujer, es bien mula (sin agraviar a quienes me escuchan o leen), y el nerviosismo de Elías le ha hecho olvidar los fantasmas que hace… [un minuto] la asediaban, así que pregunta…

“¿Ah sí? ¿Y cómo es eso?”, y se repega más al flanco de Elías.

El color de Elías es ya el de los hongos fosforescentes que cubren los troncos y ramas de alrededor.

Pero Elías Contreras es Comisión de Investigación del EZLN, ha enfrentado multitud de peligros y situaciones imprevistas, así que respira hondo mientras piensa:

Un cigarro, voy a prender un cigarro, ¿dónde dejé los cigarros?, prendo un cigarro y así me da tiempo de acomodarlo mi pensamiento, prendo un cigarro, ¿y si no prende el cerillo?, pues como dice el Sup, se chingó la señora Roma ésa, bueno, ya, ¿y si no prende el cerillo?

Elías inicia entonces su explicación:

“Bueno Magdalena, arresulta que están, como quien dice, el ése-cómo-se-llama y el otro uno, y está así, como que no está pensando nada, pero de pronto como que ya piensa algo y pues entonces, arresulta…”

Elías duda, [y] después dice:

“Bueno, creo que mejor te lo explico de otra forma porque qué tal que no vas a entender…”

La Magdalena tiene una sonrisa maliciosa que la oscuridad oculta cuando dice:

“Bueno”.

Elías empieza:

“Bueno, pues arresulta que hay unos que se llaman medios de producción, porque los pichitos no son pichitos luego, sino que primero son productos. Entonces los productos se hacen con medios de producción. Ah y también con materia prima.

De ahí entonces arresulta que está un su medio de producción del hombre que es así como quien dice un algo para producir productos, pero no mero ni solo, sino que se necesita otro medio de producción y entonces ya lo habla uno a la chamaca y hacen acuerdo para la producción y ponen como quien dice la materia prima y lo producen el producto y siempre uno o una, según, se cansa, pero así como cansancio bueno, contento.

Pero no es así que llega uno y le dice a la muchacha “oyes, vamos a hacer una producción de un producto”, sino que como quien dice le da la vuelta y van los dos
vuelteando, vuelteando y ya luego hacen un su acuerdo, y ya luego tarda unos meses y sale el producto y ya lo ponen nombre porque tampoco es que le van a… [andar] diciendo “a ver producto, vete a traer el agua o la leña”, sino que tiene que tener un nombre, y luego si es producta pues también hay que ponerle nombre.

De ahí que el nombre es importante, pero no mucho porque si uno, o una, según, es zapatista, lo puede escoger luego un su nombre de lucha, pero tiene que… pensar bien porque aluego uno no sabe si ya queda así.

Ahí está por ejemplo el Sup, que escogió el nombre de Sup y ya se chingó Roma porque siempre se va a llamar Sup. En cambio yo escogí Elías pero no todos saben así que puedo poner otro nombre.

Y ya es todo mi palabra y espero que entendiste Magdalena y si no pues ahí luego otro día te explico porque ya es tarde y tenemos que llegar al pueblo”

A la Magdalena hasta le duele la panza por estar aguantándose la risa escuchando la explicación de Elías, pero se recompone y dice:

“Bueno, ahí me explicas otro día”.

Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/comision-sexta/858