27/3/08

El subdesarrollo es la consecuencia histórica del desarrollo ajeno

Por Eduardo Galeano




















“Apuntar y disparar con el caño de la escopeta torcido hacia el costado, es una persistente vocación de la clase media, caldo de cultivo de todos los fascismos abiertos o encubiertos que en la historia han sido: ¿cuántos hombres golpeados por la crisis en plena nuca, quisieran un Onganía “que venga a poner orden” aquí en el Uruguay?

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El sistema no es una abstracción. Lo hacemos los hombres, los mismos hombres que podemos deshacerlo.

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Lo mismo dicen, al fin y al cabo, siempre, los opresores frente a los oprimidos: la fortuna de un hombre es una recompensa y no una estafa.

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Para los dueños del poder, que sueñan con un mundo quieto, la historia es subversiva, porque cambia siempre. Y en eso tienen razón.

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El llamado Tercer Mundo integra el mundo capitalista, por la sencilla razón de que el subdesarrollo no es una etapa del desarrollo sino la consecuencia histórica del desarrollo ajeno.

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La impunidad del poder induce a la pudrición general de las costumbres.

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Turno de los camaleones: nadie ha enseñado a la humanidad tanto como estos humildes animalitos.

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Tenemos la alegría de nuestros errores, tropezones que prueban la pasión de andar y el amor al camino; y tenemos la alegría de nuestras derrotas, porque la lucha por la justicia y por la belleza vale la pena también cuando se pierde.”

Fuente: Galeano, Nosotros decimos no, siglo veintiuno, México, 1989.