28/3/08

Cambiar las preguntas

Por Pichón

Quizá la lucha por un mundo digno no consiste en cambiar a los gobiernos sino en cambiar las preguntas y las miradas.

Fijémonos en las letras de fulanita, la cantante, en lugar de en su embarazo. Y en los golazos de zutanito, el futbolista, es vez de en sus tres esposas y cuatro amantes.

Miremos, no la fortuna del mexicano Carlos Slim, sino la sabiduría de los indios zapatistas.

Asombrémonos, no del afortunado que rebaja la inflación pero aumenta el dolor[1], sino del científico que, sin poder moverse, arranca secretos a los misteriosos agujeros negros.

Recordemos a Carl Sagan:



  • Existe una aritmética, perfectamente razonable y autoconsistente desde el punto de vista lógico, en la que dos más dos no son cuatro. […]

  • Los quasars parecen ser explosiones de violencia casi inimaginable acaecidas en el corazón de las galaxias en las que perecen millares de mundos, muchos de ellos quizá habitados. […]

  • Nuestros radiotelescopios han captado la radiación cósmica de fondo del cuerpo negro, que no es otra cosa que el distante eco del suceso conocido como Big Bang (la gran explosión). Por decirlo de otro modo, hoy en día todavía observamos las llamaradas de la creación.[2]

¿No le asombra? No me sorprende: sobrevivimos en un mundo desigual donde unos acumulan cosas y otros acumulan dolores. Y ¿cómo pedirle al adolorido (ese que hoy no desayunó, como sus hijos, y que anda preocupado por conseguir otro trabajo porque no alcanza ni para lo básico…) que se acerque a la ciencia, a las letras o al arte?

Si usted puede ingresar al blog, parece que ha tenido mejor fortuna. Usted puede, también, cambiar las preguntas y hasta responderlas. Intente con ¿cuántos cabellos tenemos, en promedio, los humanos?, ¿existen personajes con más libros escritos que años cumplidos?, ¿existe gente que no gusta de la música?,…

Responderlas no pasa por desarmarnos, como hacemos frente al televisor, sino por pensar, siempre dudando, nunca olvidando, el mundo irá mejorando.

Notas
[1] Ver http://pichonymaestros.blogspot.com/2008/01/arruinar-las-cosas.html
[2] Sagan, El cerebro de Broca, Crítica, España, 1974.

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