25/2/08

Los locos de afuera somos mayoría

Por Ramiro Díez

[Dostoievski] decía que encerrar al vecino no prueba que nosotros tengamos la razón. Y Pascal, quien murió de locura mística, decía que todos somos tan locos que sería necesario estar loco para no serlo.

La principal diferencia nuestra con los locos encerrados es que los de afuera somos mayoría. Y hay que ser loco perverso para tratar a los llamados locos como lo hacían en el hospital de Santa María de Londres, siglo XVI: encadenados, los enfermos eran azotados y bañados en agua helada. Los alimentaban con bazofia, purgas y vomitivos. A los cuidadores no les pagaban, pero ellos cobraban al público para que pudieran verlos. Un paseo familiar de domingo era ir al hospital a ver a los pacientes, y no al zoológico, porque se consideraba que ver animales salvajes era muy violento para los niños.

A los pacientes melancólicos y deprimidos, que no eran extravagantes y a los que no valía la pena pagar por verlos, los enviaban a la calle a pedir limosna con un cartel que decía "loco inofensivo".

La locura en ajedrez, a diferencia de la otra, la de la vida, siempre crea belleza, no tragedia.

Fuente: http://www.explored.com.ec/infodat/textofinal.asp?numero=289775&texto=ramiro%20d

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